Dra. Julie Smith

Dr. Julie Smith

Por qué tu cerebro da la alarma sin motivo, y cómo calmarlo

Tu corazón se acelera. Tu pecho está oprimido. Tu mente repasa todo lo que podría salir mal. ¿Y lo frustrante? En realidad no ha pasado nada. No hay tigre, no hay emergencia, solo un martes normal y un cuerpo que actúa como si estuviera bajo ataque.

Si alguna vez has sentido que la ansiedad se dispara sin razón aparente, hay una explicación simple, y no es que haya algo malo contigo.

La ansiedad es una falsa alarma

La psicóloga clínica Dra. Julie Smith —una de las voces más confiables en salud mental en línea y autora de Why Has Nobody Told Me This Before?— describe la ansiedad como el sistema de alarma del cerebro. Es una respuesta de supervivencia, diseñada para activarse rápidamente y prepararte para el peligro. El problema es que funciona tan rápido que no se detiene a verificar si la amenaza es real. Así que en la vida moderna sigue activándose por cosas que en realidad no son amenazas para tu supervivencia: un correo electrónico, una fecha límite, un "¿y si...?" a las 11 de la noche.

No puedes apagar esta alarma por completo, y tampoco querrías hacerlo. Pero una vez que entiendes que a menudo es una falsa alarma, puedes empezar a responder de manera diferente en lugar de entrar en pánico.

Dos maneras de decirle a tu cuerpo que está a salvo

La Dra. Smith a menudo comparte herramientas sencillas y prácticas para esto. Dos de las más útiles:

  • Disminuye tu respiración y alarga la exhalación. La ansiedad hace que tu respiración sea rápida y superficial. Ralentizarla deliberadamente, y hacer que la exhalación sea más larga, le envía a tu cuerpo la señal de que todo está bien.
  • Enraízate en el presente. Cuando la ansiedad se apodera, tu mente suele estar perdida en un futuro que no ha sucedido. Nombrar lo que puedes ver, oír y sentir en este momento te devuelve al presente, donde el "peligro" no existe. Puedes ver cómo aplica estas herramientas de ansiedad en sus publicaciones.

Por qué esto importa

Esa sensación de estar conectado, tenso, de no poder desconectar no es un defecto de carácter ni una señal de que eres débil. Es un antiguo sistema de supervivencia haciendo su trabajo un poco demasiado bien. Una vez que puedes reconocer una falsa alarma por lo que es —y tienes un par de formas de indicarle a tu cuerpo que está a salvo— esos momentos empiezan a perder su control.

No estás roto. Tu alarma es simplemente sensible. Y eso es algo con lo que puedes trabajar.

Este artículo es solo para información general y no sustituye el apoyo profesional en salud mental. Si la ansiedad está afectando tu vida diaria, por favor, busca la ayuda de un profesional cualificado.